martes, 25 de abril de 2017

El Mago de los Libros - Jim C. Hines

“El poder hace que las personas crean que son invulnerables.”

Título original: Libriomancer (2012)
Autor: Jim C. Hines
Saga: Magic Ex Libris #1
Edición: El Ateneo (2015), 480 páginas


Después de tanta lucha con los bloqueos lectores reseñadores (?) y el dejar pasar el tiempo, nos decidimos a leer este maravilloso libro. Sí, de entrada ya les decimos que es una MARABISHA (como diría Flor de Plausible). Que el diseño exterior no los engañe, cosa que casi nos pasa, que no les haga pensar que esta saga no vale la pena. Nos encontramos ante un verdadero caso de “no juzgues un libro por su portada”. Ojo eh, al menos nuestra edición tuvo un cambio en cuanto a la tipografía, porque la original sí que era un espanto.

Hines nos mete en un mundo en el que solo algunas personas poseen el don de la magia o, mejor dicho, la “libromancia”. Estos magos pertenecen a una sociedad secreta fundada nada más y nada menos que por Gutenberg y tienen la habilidad de sacar cualquier cosa que pueda pasar por las hojas de un libro. ¿Quién no querría tener esta habilidad? ¿Se imaginan poder sacar todo lo que quisieran de un libro? Lo bueno de este relato es que Isaac, nuestro libromante protagonista, nos transmite eso mismo que ustedes están pensando ahora (sí, podemos ver la emoción a través de la pantalla). Ama la libromancia y ama los libros de ciencia ficción y fantasía. Podemos decir que es un geek como muchos de ustedes (?).

“Una cosa era que me disparara, pero que destruyera mis libros…”

La historia nos tira la acción de entrada: un grupo de vampiros irrumpe en la biblioteca en la que Isaac trabaja (sí, ¿qué mejor lugar para un libromante que una biblioteca?) y lo atacan. Gracias a sus habilidades y la aparición de Lena, logra salvarse (y no nos digan que es spoiler porque si matan al protagonista en el primer capítulo estamos medio al horno, ¿no?)

Una de las cosas que hacen la historia más atrapante y entretenida es el uso que les da a las distintas historias de las que Isaac es fan. Las referencias, las frases y las escenas que Jim escribe son geniales. Hay una en particular que es hasta divertida. Casi al final, Isaac “actúa” como si estuviera dentro de un libro de Sherlock Holmes. Es como si cualquiera de nosotros, los lectores, se cruzara con un personaje de un libro que nos gusta tanto que hasta nos acordamos de los diálogos textuales y podemos recrear literalmente una escena. Unbelievable, right?

Lo que más nos gustó de esta creación de Hines, además del libromante estrella (y sus chistes, jeje) y de la gran relación que tiene la trama con los libros, es lo bien definidos que están los límites de este mundo. Es fantasía, sí. Hay magia, sí. Pero el autor se encarga constantemente de marcarnos qué se puede hacer y qué no...y por qué.

¿Por qué hablamos tan bien de él? Porque entre sus habilidades se incluye crear un mundo de fantasy super original y divertido que engancha al toque, incluso a quienes no están muy metidos en el género *flechas fluorescentes señalan nuestras cabezas*. Pero hay más: logra que conectemos con los personajes de una forma hermosa, no solo nos atrapa con el humor del protagonista y la profundidad de Lena, les advertimos que este hombre hace que nos encariñemos con ¡una araña!

“Si los libros son realmente mágicos, entonces son una magia de colaboración entre el autor y el lector”

¿Cómo está compuesta la saga?
#1: El mago de los libros –you are here–
#2: El hijo del códice
#3: A contraluz
#4: Batalla final

Como ya sabrán, este 29 de abril Jim se presenta en la FIL, y nosotras estaremos ahí, (y puede ser que con un invitado especial...guiño guiño), fangirleando. ¿Quién se nos suma?


Para seguir con las noticias: no sabemos si vieron nuestro tweet pero, mientras escribíamos esto, nos enteramos de que El Ateneo va a publicar ¡otra saga del autor! Por ahora no tenemos demasiada info, solo que presuntamente este primer libro se publicaría en mayo (¿tal vez durante la Feria?) y que lo describen como un cuento-de-hadas-meets-Los-Ángeles-de-Charlie, lo que pinta demasiado copado.